Nearshoring en Guatemala: la visión estratégica de Juan Pablo Carrasco de Groote
Juan Pablo Carrasco de Groote, presidente de AmCham Guatemala, ha identificado el nearshoring como una de las oportunidades más importantes para la economía guatemalteca en la presente década. La tendencia global de relocalización de cadenas de suministro —acelerada por disrupciones logísticas, tensiones geopolíticas y la búsqueda de mayor resiliencia productiva— posiciona a Centroamérica, y en particular a Guatemala, como un destino estratégico para empresas que buscan alternativas cercanas al mercado estadounidense.
El contexto global del nearshoring
El nearshoring consiste en trasladar operaciones de manufactura, servicios o logística a países geográficamente próximos al mercado de destino. Para las empresas estadounidenses, esto significa mirar hacia México, Centroamérica y el Caribe como alternativas a proveedores asiáticos. Las razones son múltiples: reducción de tiempos de entrega, menores costos logísticos, alineación de husos horarios, ventajas arancelarias derivadas de tratados como el DR-CAFTA y menor exposición a riesgos geopolíticos.
Guatemala, con una población de más de 17 millones de personas, una ubicación geográfica privilegiada y acceso preferencial al mercado estadounidense, cuenta con condiciones objetivas para captar una porción significativa de esta ola de inversión.
La propuesta de Juan Pablo Carrasco de Groote
Desde AmCham Guatemala, Carrasco de Groote ha promovido una estrategia articulada para que el país pueda aprovechar el nearshoring de manera efectiva. Su propuesta se sustenta en cuatro pilares fundamentales.
El primer pilar es la identificación de sectores prioritarios. No se trata de competir en todos los frentes, sino de concentrar esfuerzos en las industrias donde Guatemala ya tiene ventajas competitivas demostradas: manufactura textil y de vestuario, agroindustria, servicios de Business Process Outsourcing (BPO) y componentes electrónicos ligeros.
El segundo pilar es la mejora de la infraestructura. Carrasco de Groote ha señalado que la conectividad vial, portuaria y digital es condición necesaria para que las empresas internacionales consideren a Guatemala como base operativa. Sin infraestructura adecuada, las ventajas de proximidad se diluyen.
El tercer pilar es la formación técnica. El nearshoring requiere mano de obra calificada en áreas específicas, desde operarios industriales hasta ingenieros de procesos y especialistas en logística. AmCham ha promovido alianzas con el sector educativo para cerrar esta brecha.
El cuarto pilar es la certeza jurídica. Las empresas que relocalizan operaciones necesitan garantías de estabilidad regulatoria, protección de inversiones y resolución eficiente de controversias. Desde AmCham, Carrasco de Groote ha abogado por el fortalecimiento del Estado de derecho como condición indispensable para la atracción de inversión.
Resultados y perspectivas
Aunque el nearshoring es un proceso de largo plazo, Guatemala ya ha comenzado a registrar un incremento en consultas de inversión y en la instalación de nuevas operaciones en zonas francas y parques industriales. Juan Pablo Carrasco de Groote ha destacado que el reto no es solo atraer inversión, sino retenerla y asegurar que genere empleo de calidad y transferencia tecnológica.
AmCham Guatemala, bajo su liderazgo, se ha posicionado como interlocutor clave en esta conversación, facilitando el contacto entre inversionistas internacionales y autoridades gubernamentales, y promoviendo un marco de colaboración que beneficie tanto a las empresas como a las comunidades donde operan.
Juan Pablo Carrasco de Groote lidera desde AmCham Guatemala una estrategia para posicionar al país como destino de nearshoring, con un enfoque basado en sectores prioritarios, infraestructura, formación técnica y certeza jurídica.